Caballito, donde la diversidad impulsa el crecimiento

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Luis D’Odorico, director de D’Odorico Propiedades, analiza el momento que atraviesa el sector, pero admite que a pesar de la caída en general, en este barrio tan buscado por la gente mantiene un ritmo que le permite estar activo en los segmentos residencial y comercial. Considera que hay muchas obras en construcción y que dentro de esa zona hay arterias que aportan un aire fresco y joven, sin perder su estilo como sucede con la avenida Pedro Goyena.

¿Cómo está el mercado en este barrio tradicional?

Caballito tiene una demanda importante, de clase media, que atrajo público de otros sectores, en particular de la zona oeste, por su cercanía a todos los medios de comunicación y transporte. Pero como sucede en otras áreas, atraviesa un momento delicado. La oferta no es tan amplia como se cree, pese a que hay muchas obras en construcción; las unidades de tres ambientes, de tres con dependencias y de cuatro ambientes, con metrajes entre 60 y 110m2 están en obra porque hay faltante de esos segmentos. Aun así hoy nos movemos con el usado, donde la demanda supera la oferta y pese a las circunstancias del sector, Caballito siempre tiene movimiento porque abarca diferentes rubros: casas, locales, departamentos, además de las obras que suman al tema inmobiliario, que generan una dinámica que no tienen otros barrios porque no se invierte tanto.

Pedro Goyena es una arteria cotizada y elegante, que se destaca en la zona

Sí, desde siempre generó atracción para la gente de Caballito por esa arboleda añosa de tipas abovedadas que aportan frescura en toda la zona y básicamente por su carácter residencial. Y si bien la mayoría de las casas están en las calles laterales, la avenida Pedro Goyena conserva algunas mansiones que por una norma municipal impide que se modifiquen las fachadas como una reserva histórica. Algunas casas quedaron como elementos exteriores de edificios que están en el contrafrente. Por ejemplo, una casa de estilo Tudor, donde funcionaba el laboratorio de la casa Fulton, de perfumes. Otra conocida como la Casa del León, hoy funciona una heladería famosa; detrás de hay un edificio de oficinas. Se busca mantener el perfil residencial y aristocrático de esas mansiones, donde se distinguen los materiales de otra época, como la carpintería, en muchos casos traída de Francia, las escaleras de madera, los pórticos, entre otros.

Allí comenzó una movida que sumó locales de primer nivel y gente joven…

Sí, se mantuvieron las fachadas de muchas de esas casas. También se construyeron edificios que especialmente dejaron locales de doble altura pensados para el rubro gastronómico. Y así se destacan esquinas como Pedro Goyena y Puan o también Pumacahua, donde se instalaron cadenas famosas y restaurantes, además de cervecerías artesanales. Eligen casonas que luego las restauran como sucede en la esquina de Pedro Goyena y Centenera y llegando también al pasaje Nicolás Videla, donde se instalaron cervecerías y que mantienen la fachada de la casa. Agregan mesas en el exterior, pero todo limitado para que no se desvirtúe el carácter de la avenida. Hay también sobre Valle un corredor gastronómico, con locales importantes, franquicias, que utilizan algunas casas que quedaron para convertirlas en salón de té, por ejemplo. Y como están cercanas a los colegios, las madres de los chicos se reúnen allí a tomar un café y conversar. En Valle se hizo un corredor, entre Miró hasta Centenera. Se destacan negocios muy atractivos y donde se ha invertido mucho para remodelar esas casas o instalar locales. Hay que admitir que Pedro Goyena está en plena ebullición. En Valle hay alrededor de siete obras en construcción para sumar a los edificios con amenities, disponibilidad, luminosidad y buena distribución de los metros emplazados sobre lotes con un metraje fuera de lo tradicional, que son los de 8,66.

Cantidad de obras en ese sector

En principio el mercado inmobiliario decayó después que la devaluación alejó la posibilidad de acceder a los créditos. Pero en verdad casi siempre la gente por años ha adquirido su propiedad sin crédito. Nosotros hoy  nos movemos con esa posibilidad tanto para el que se agranda o se achica. Con respecto a los lotes, sucede que en Caballito obtener un terreno es difícil, con buenos frente y fondo. Hoy hablamos de nuestro proyecto está en Pedro Goyena cercano a Pumacahua. Lo podemos encarar porque allí había un edificio de tres dúplex de no más de 20 años, que ocupan un lote de 17 metros de frente y 40 metros de fondo. El valor del lote supera la construcción. Se va demoler la obra de 9 pisos que está vigente, porque los tres propietarios han decidido realizar este proyecto, con un arquitecto zonal importante y nosotros que nos encargamos de promoverlo. Los tres dúplex se traducirán en 26 semipisos de 170m2, en una obra que desperdiciaba el lote hace años atrás, con 1.500m2 y que hoy acepta 5.500m2 y cuya incidencia de 1.000 dólares el m2 de tierra supera el valor de lo construido. Los mismos propietarios formaron un condominio y se conectaron con el constructor y el desarrollador, lo que potencializará el valor de lo que tenían. El proyecto tendrá entonces amenities en la planta baja y en la terraza, con cocheras en subsuelo. Un proyecto que se logra porque los propietarios decidieron desprenderse de su vivienda para dar lugar a este proyecto.

Inversiones y buenos lotes   

Existen barrios como Caballito que impulsan siempre el crecimiento. Y también es verdad que hay zonas que parecen estar vendidos de antemano. Pero también hay que entender que no siempre es fácil encontrar buenos lotes para construir. Muchos los adquieren y luego no construyen, porque la tierra es cara y finita. Y se toman el tiempo para invertir en un proyecto. Otras zonas que también crecen mucho son Villa Urquiza, Núñez y Colegiales. En el caso de Barrio Norte, es sumamente demandada, pero prácticamente no hay terrenos para nuevas obras.  

Compromiso de construir con calidad

En ese sentido es importante considerar a quien la gente le compra. Nosotros vendimos 150 edificios y no tenemos reclamos. De modo que la gente vuelve a comprar. Influye mucho el constructor y la calidad que se propone. La idea es vender para seguir vendiendo. Para el cliente es importante mostrarle cómo avanza la obra, invitar a los propietarios cuando se descargan los materiales. Y que lo que se prometió en la folletería debe cumplirse en la realidad.

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