Daniel Mintzer y Gabriel Mayo, socios de G&D, hablan del segmento de emprendimientos

0

Mintzer y Mayo son socios de G&D desde hace 28 años. Desde entonces los arquitectos desarrollaron emprendimientos en distintas zonas de la ciudad. Antes y ahora, los profesionales han buscado respuestas para el sector más allá de la coyuntura del momento. Hoy tienen alrededor de diez proyectos entre los que comienzan y los que ya están en marcha.

¿Cómo fueron los primeros pasos?

Daniel Mintzer: “Con G&D comenzamos entre 1988 y 1989. Por entonces compramos un terreno y construimos una casa para luego venderla. Eran dos dúplex en Villa Urquiza y fue el primer desarrollo inmobiliario en plena inflación. Pese al momento crítico los vendimos en un mes. Hay que tener en cuenta algo que siempre repito: en el mercado no todo es lo que parece. Cuando crees que podes ganar plata, tal vez estás perdiendo y cuando crees que estás perdiendo, tal vez estás ganando…”

Las primeras torres, ¿cuándo llegaron?

Gabriel Mayo: “El primer edificio de propiedad horizontal entre medianeras lo construimos entre 1992 y 2001. Después llegó en Palermo la torre Esmeralda y allí comenzó una etapa de crecimiento. Para esa época también estábamos construyendo en Miami y al poco tiempo edificamos Palermo Uno y después 360, en Punta del Este. En verdad, fue un cambio esencial. Dimos esos pasos sin saber que éramos desarrolladores. En ese tiempo hicimos un posgrado en la UCA; fue un momento clave en la profesionalización”.
DM: “Todos empezaron a desarrollar. Y allí aparecieron los cambios, las torres con amenities; era el momento de los desarrolladores modernos. Hoy, compartimos e intercambiamos ideas; participamos de los congresos. Es otra mirada del sector. La evolución propia del mercado fue increíble más allá de las circunstancias”.
GM: “Lo importante es brindar respuestas al mercado, con el juego limpio, con buenas prácticas. Hoy se construye igual pero el concepto del proyecto es diferente porque cambió la mentalidad”.

Pero en los últimos años el mercado se estancó…

DM: “Hubo que apelar a la imaginación, a las necesidades de la demanda según las circunstancias. Pensamos en construir proyectos para gente con poco dinero; buscamos nuevas zonas. Esa fue la clave”.
GM: “Es importante la profesionalización. Porque la macroeconomía te marca los ciclos, pero el emprendimiento que se pone en marcha no siempre encaja en el ciclo. Hay que aplicar los cambios que te permiten crecer y prevalecer”.

¿Qué sucederá con los créditos?

GM: “La demanda en determinado momento tuvo como principal protagonista al inversor pero fue mutando. En la medida en que se amplíe será para el consumidor final”.
DM: “Los bancos lentamente están empezando a prestar dinero para el comprador e incluso para los desarrolladores. Son buenas noticias. Creo que también lo importante es renovar las zonas. No es posible buscar siempre en los mismos lugares.

¿Qué zonas pueden crecer?

GM: “Nosotros estamos apostando por San Telmo, Barracas y Constitución, también algunos emprendimientos en Palermo. Pero estamos muy contentos con lo que está pasando en calles como Defensa, Piedras o Bernardo de Irigoyen”.
DM: “Hay que tener en cuenta las zonas como el Distrito Tecnológico que es exitosa, cuyo crecimiento ha sido sorprendente. Otro sector que crece y que tuvo poca difusión es el de Donado Holmberg, tan atractivo, limitado por Belgrano R y Villa Urquiza”.

¿Qué pasa con la calidad a la hora de construir?

DM: “Tenemos que ofrecer calidad, tecnología; también servicios con el menor consumo posible y eficiencia energética. Es necesario poner lo mejor. Y desde luego, añadir una estética diferente, moderna. Sin duda es vital el tema de los créditos. Es un puente que permitirá unir entre el país que tenemos y el que queremos. Además el Gobierno porteño está trabajando en un nuevo Código de Planeamiento Urbano pensando que en la ciudad puede vivir el doble de gente, pero de manera más inteligente. Es necesario abrir el juego a nuevas zonas donde existe demanda genuina. Hay que animarse a cambiar, a salir de la zona de confort, utilizar otra tecnología. Incluso ofrecer lo mejor en sectores que necesitan consolidarse. Y mientras tanto, como siempre hay que seguir buscando terrenos pensando en nuevos proyectos”.

Compartir.

El autor

Responder