Era indispensable modificar muchos de los temas que se tratan desde el comienzo del 2024 con definiciones deseadas en medio de tantos inconvenientes durante años anteriores.
El Real Estate, con toda su fortaleza, comenzó a plantearse que el momento de la búsqueda de las propiedades resulta interesante en mejores condiciones de la vida actual. Lo que implica que el dinero que se ha reunido en muchos años, se transforma en la compra de lo que la gente estaba esperando. Y tal como lo explica, Luis D’Dodorico, director de Propiedades S.A. «muchas familias deciden mudarse porque los dólares atesorados ya no significan un gran respaldo de inversión y lo trasladan a una mejor calidad de vida ampliándose o mudándose a unidades con mayor expansión y vista, fundamental después de la pandemia. Creo precisamente que vamos a tener un tiempo con movimiento y posibilidad de recuperación. Y por diferentes razones este año será seguramente para apostar por el ladrillo».
Se vive un momento completamente diferente a lo que sucedía el año que finalizó. ¿Qué opinas al respecto y cómo afecta?
El mercado inmobiliario fue cambiando en los primeros meses de este año. Durante enero y febrero se notó una mayor consulta por compra y una oferta mayor de alquileres por la posibilidad de los contratos a menor duración, liderando los dos años. Eso influyó en mantener los valores de las propiedades y llegando a un valor piso con tendencia a crecer en los próximos meses.
Uno de los temas centrales que se muestran son los relacionados con los alquileres y las ventas. ¿Qué es lo nuevo?
Con referencia al mercado locativo, el decreto dio mayor libertad en la contratación y se lanzaron a la oferta un mayor número de unidades. Lo típico fueron contratos por dos años, con actualización por inflación costo de vida y las partes acordaron las demás condiciones. Todo indica que los propietarios aceptaron la mayor parte de los contratos en pesos; sólo algunos en dólares en determinados lugares y unidades con características diferenciales. Fue general el cambio de la garantía con inmueble por la de fianza que otorgan las empresas.

De precios y búsquedas
Con respecto al valor de una propiedad locativa, hoy todavía está lejos de lo que significaba históricamente, que era la rentabilidad del 0.70 mensual. Hoy está por debajo de esa cifra ahora que los sueldos están bajos y eso representa una problemática para alquilar. Ese tema no es del rubro, más bien es de la inflación y a la vez que los sueldos se quedaron bajos. El problema no es el valor del alquiler, que ya el mercado lo fue aceptando, sino para ellos sirve de ejemplo que las expensas actuales representan prácticamente dos ambientes, el tercio de un alquiler.
Es importante también qué ocurre con la adquisición de las propiedades. Oferta y venta. ¿Quiénes se animan a comprar una propiedad? ¿Ayuda el dólar más bajo para comprar?
Se fueron dando mayor cantidad de consultas y cierres de propiedades de uno, dos y tres ambientes. La mayoría son operaciones familiares para cambio de vivienda o las que llamamos de estado civil como sucesiones, divorcios y nacimientos entre otros. El mercado inversionista comenzó tibiamente a consultar por unidades en pozo y suele haber buenas propuestas con edificios a estrenar con valores apropiados y eso conlleva al cierre de las operaciones. El costo de la construcción sigue en aumento y se prevé una lógica alza de valores. Los compradores lo saben y definen.
¿Cómo te imaginas con el sector inmobiliario respecto a los valores? Esto implica un año muy complejo. ¿Sumará al crecimiento?
Muchas familias deciden mudarse porque los dólares atesorados ya no significan un gran respaldo de inversión y lo trasladan a una mejor calidad de vida ampliándose o mudándose a unidades con mayor expansión y vista, fundamental después de la pandemia. Son muy buscadas las propiedades con buenos balcones, amenities y sectores con lugares de trabajo en el edificio. Creo que vamos a tener un año con movimiento y posibilidad de recuperación. En particular, porque la gente que dispone de capitales de no más de cien mil dólares no se maneja con la Bolsa, ni acciones, ni los plazos fijos. Y sus dólares los resguardan en bienes que signifiquen mayor seguridad como es el inmueble. Es un año para apostar por el ladrillo.
