Sebastián Friedman, socio de BrodyFriedman, desde hace 11 años, es parte de una firma que apuesta a crecer y a innovar. Advierte que el mercado cambió con el sinceramiento fiscal y que se refleja en el interés de la demanda y de los negocios. Para sus desarrollos apuesta en general a zonas consolidadas. Para este año tiene una buena noticia, además de los proyectos: la firma volverá a ser parte de Casa FOA, un desafío que le permite estar en contacto con diseñadores, arquitectos, artistas y temas de interés para su empresa.
Si hay algo que caracteriza a los desarrolladores es su capacidad de planificar a largo plazo. Esto implica a la vez una cualidad inherente a esa actividad que es la agudeza de olfato para saber descubrir los negocios que pueden generar buenos resultados. Sebastián Friedman, socio de Brody Friedman hace más de una década, se ajusta a esa definición y se anima a describir en parte la situación actual. Sin vueltas, comenta: “el mercado cambió con el blanqueo; se empezó a mover bastante”. Y hasta se anima a definir que para “el desarrollador hoy el mercado está comprador. Esto se relaciona con el blanqueo y creo que para abril seguramente habrá más concreciones. Hay inquietud, muchas preguntas. Sabemos que una buena parte del blanqueo va al ladrillo, que es la inversión más atractiva y siempre lo será. Desde luego hace tiempo que buscamos terrenos y cuando logramos concretar la operación nos entusiasmamos. Como siempre sucede, el día que adquirimos el terreno primero nos dicen que pagamos incidencias caras. Después de un año y medio naturalmente se convalidan las incidencias. Al principio la gente que adquiere su propiedad dice que ‘el precio de venta es caro’; cuando pasa un año, dice ‘me parece que compré bien’ y cuando pasa más tiempo están muy contentos y confirman ‘qué bien que compré'».
Sobre las preferencias de la gente a la hora de comprar, Sebastián Friedman sostiene: «estamos atentos y buscamos lo quieren. La ubicación es lo más importante. Luego, la seguridad y más en estos tiempos. El resto son los servicios. A la gente joven, y aun a los mayores, les interesa el gimnasio. Otros espacios básicos son la pileta para disfrutar y el SUM. No importa que el edificio cuente con ambientes de grandes dimensiones. Todos quieren tener un lugar donde festejar con amigos o en familia. Todo esto depende de la demanda, del lugar y de los metros cuadrados. Es cierto que existen zonas con mucho potencial, donde cuesta conseguir buenos terrenos. Sabemos la tierra es finita y hay que buscar con atención dónde comprar. A veces se adquieren lotes que son irrepetibles, en ubicaciones clave. Pero no es sencillo y lleva tiempo».
Friedman analiza otro aspecto esencial de su rubro: las zonas dónde invertir. “Están los barrios más buscados; también los otros con gran potencial, pero cuyos entornos a veces no son los más amigables y eso frena la expansión de la zona. Nuestra búsqueda en general apunta a los barrios más consolidados, donde la gente tenga todo a mano: colegios, cafecitos, amigos… El corredor norte, en los últimos años generó muchos proyectos con el cambio del FOT y por eso los desarrolladores buscan esa zona, todo lo que es el corredor de Libertador hacia Vicente López y Olivos.
En 2016, Casa FOA realizó su muestra en el que fue el ex Hogar Devoto, en Palermo. Y es ese el lugar donde la firma BrodyFriedman trasladará sus oficinas. “El barrio está consolidado, es moderno y tiene todo lo necesario para vivir como para trabajar”. Esa experiencia en Casa FOA fue tan grata que nuevamente BrodyFriedman será parte de esa muestra este año. El lugar, Belgrano, en un espacio de características diferentes, que dan sobre la barranca. «Estamos contentos que nos elijan para Casa FOA. En verdad, los arquitectos, los decoradores, en definitiva, los artistas son parte muy importante de nuestra empresa. Somos cuidadosos y queremos dar lo mejor siempre”.
¿Cuál ha sido el desafío más importante como desarrollador?
“Hemos dado un salto muy importante con el proyecto de Sucre, porque es más grande y tiene más metros cuadrados. Son departamentos de entre 250 a 450 m2, con tres penthouses, dos casas en la planta baja. Ha sido un gran avance. Diría que con esto comenzamos el crecimiento.
Cuando elegís un lote, ¿qué es lo que más hay que tener en cuenta?
Lo que más me interesa es el terreno y cuando lo adquiero pienso que en ese lugar podría vivir yo. Si no me siento cómodo, no lo elijo. Ahora estamos pensando en construir edificios con tres dormitorios con o sin dependencias. Puede variar la superficie, pero es lo que está buscando la demanda. En este segmento se ha construido poco y la gente está ávida por encontrar estas opciones. También en el momento de construir, son importantes las terminaciones, los detalles. Es allí donde estamos siempre muy atentos.
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