La flamante división está atenta a los cambios en materia de construcción y busca satisfacer la necesidad de los clientes dispuestos a invertir en propiedades. Hace falta más oferta y opciones para satisfacer a esa demanda que estuvo contenida y que ahora, con otras facilidades, puede acceder a concretar sus sueños.
¿Qué expectativas genera esta decisión en la empresa?
Muchas. En parte tiene que ver con el crecimiento de este último tiempo, con la llegada de los créditos que dinamizó el mercado. Además existe una búsqueda de tierra y que les interesa mucho a los desarrolladores. Entonces la firma decidió que era momento de crear esta unidad para ofrecer servicios a nuestros inversores y clientes.
¿La búsqueda está dirigida a las construcciones nuevas?
Sí, se busca invertir en lo nuevo. Es que con los UVA se movió al principio el usado. Pero también tiene sus límites. ¿Cuántas veces se puede rotar la misma unidad usada? Mientras tanto, creció la demanda de emprendimientos en el pozo. Existen muchas obras en marcha. De modo que captar ese segmento es muy interesante y eso se potencia con la fuerza de la firma en esta nueva división. Además, cuando se habla de emprendimientos en realidad incluye todos los segmentos, no sólo el residencial. Depende del proyecto, desde la firma se abarcan diferentes rubros.
¿Cómo está la oferta de tierra hoy?
Sabemos que es finita, escasa y cara. En muchos casos se están transformando casas en nuevos proyectos. La búsqueda es artesanal, pero nada fácil.
Se trata de casas que no tienen recuperación…
Así es. Lo que vale es la incidencia según lo que se puede construir en ese lote. Incluso depende el caso hasta puede absorber el costo de la demolición y sigue siendo negocio. También depende de las zonas y de acuerdo a la ubicación es el valor de las incidencias. En algunos casos, resulta complicado definir sobre una propiedad porque el tema del nuevo Código de Planeamiento está todavía en estudio y no se puede avanzar para determinar qué hacer con el activo de acuerdo con sus características. De todos modos, se nota interés y hay movimiento. Estamos pasando un momento de turbulencia, pero más allá de este tema, el mercado está dinámico.
¿Cuáles son las zonas potenciales para construir?
Existen áreas pujantes e interesantes como Coghlan, Devoto, Saavedra, entre otros. En cambio, en el corredor Norte escasean los buenos terrenos. Es necesario salir a buscar zonas periféricas pero con buena accesibilidad, en lo posible cerca de las avenidas o del Metrobus.
¿Cuál es el precio promedio de incidencia según la zona?
Se podría decir que un promedio en una zona media está entre 900/1.000 el m2.
¿Qué busca la gente hoy?
Para los que quieren algo nuevo, la mayor preferencia es la unidad de tres ambientes, pero el que más se vende es el monoambiente, porque es el primer escalón al que la gente puede acceder. Pero se advierte una transformación en ese sentido. Los créditos UVA acercó a la demanda lo que quiere comprar, no lo que puede adquirir. Los desarrolladores están empezando a transformar sus emprendimientos pensando en lo que realmente busca la gente. A la vez están apareciendo los créditos intermedios de parte de los bancos públicos y privados. De modo que si se logra dar el crédito también al consumidor final se hará más fácil el acceso a la adquisición del proyecto para la gente. Vemos también que en el mercado está el consumidor más que el inversor. Mientras se afianza la idea de la propiedad como resguardo de valor, de inversión segura. El mercado inversor siempre está, pero cada vez más sofisticado. Los márgenes son menores porque la tierra está cara del mismo modo que el costo de la construcción, debido a los costos laboral e impositivo. El inversor busca el negocio con más exigencia.
¿La demanda sigue activa?
Sí, pero tenemos que esperar que esta situación momentánea pase pronto. Una vez que se acomode, la demanda está interesada y quiere después de tantos años concretar sus proyectos de vida.