Existe una sensación distinta en el sector inmobiliario, pese al esfuerzo cotidiano de generar trabajo y sostener la actividad. La situación actual, según Damián Tabakman, no muestra las respuestas que se esperaban hace un tiempo, y los gastos y costos crecientes impactan en el desarrollo de proyectos.
“Esto no coincide con las expectativas que teníamos, incluso con el esfuerzo y el desarrollo adecuado”, señaló Tabakman, durante una conversación en la que puso sobre la mesa sus reflexiones sobre el presente y el futuro del real estate argentino.
Un sector que busca crecimiento
Con un conocimiento sólido y una trayectoria marcada por la generación de ideas y propuestas, Tabakman destacó la necesidad de abrir el juego para aumentar el crecimiento en favor de la gente y del país.
Su visión se complementa con experiencias en viajes y contactos con empresas del exterior, donde ha buscado conectar con inversores y financieros, como ocurrió recientemente en China, para explorar nuevas posibilidades de desarrollo.
La dificultad de sostener la tarea
Tabakman reconoció que, aun con la tarea constante, “actualmente no alcanza para ofrecer lo que la gente espera desde hace tiempo”.
El especialista remarcó la importancia de poner en marcha acciones con fuerza y convicción, aunque admitió que la diferencia de costos con Argentina es mucho más cara en comparación internacional, lo que genera un cambio poco favorable para la competitividad del día a día.
Productividad e inversión como claves
De acuerdo con Tabakman, la salida pasa por sumar nuevas variables, crear opciones con fuerte productividad y atraer inversores que acerquen ideas indispensables para una nueva forma de vivir.
“Se trata de trabajo intenso y eficiente, que responda a la capacidad en crecimiento”, afirmó. En este sentido, subrayó que los negocios, los desarrollos y la economía en general exigen ejecutar acciones con convicción, fuerza y energía para lograr el país deseado.