Parece extraño que ya terminó otra etapa cuando todavía se discutían temas importantes desde cualquier lugar. Y, aun así, discutiendo sobre diferentes proyectos las respuestas no muestran una atracción para ayudar con temas como por ejemplo las hipotecas cuya fuerza esperaba y en distintas actividades no se logró realizarse. En verdad, hubo para hacer una enorme tarea y el gobierno puso en camino todo lo posible y seguramente continúa muy fuerte para la vida de toda la gente. Es cierto que el sector inmobiliario está convencido que los costos van a bajar, porque durante todo este año trabajamos con mucha disciplina para lograr una reducción sostenida. Los precios, por su parte, deberían empezar a subir acompañando la estabilidad macroeconómica, y el crédito irá recuperando su funcionamiento hasta volver a ser una herramienta útil también para comprar en pozo, lo cual impulsará al sector. Además, como dice Damian Tabakman, “mientras todos los activos argentinos aumentaron su valor en dólares durante los últimos dos años, el m2 se mantuvo rezagado. Es muy esperable que finalmente ajuste, tanto para equipararse con el resto de los activos como porque, con costos elevados, más temprano que tarde los precios necesariamente tenderán a subir. Pero difícilmente aborden este tema de manera generalizada. Sin embargo, el sector necesita incorporar este mecanismo lo antes posible y tendremos que resolverlo por nuestra cuenta. No es algo sencillo, no es lo que se hace en otras partes del mundo y no es una práctica por la que exista una gran vocación entre los desarrolladores. Aun así, habrá que avanzar en esta dirección para darle viabilidad y sustentabilidad a la actividad. Es la única manera de vender a precios más lógicos y a un segmento más amplio de la población. En resumen, para nosotros es favorable de cara al año entrante: esperamos una mejora en la rentabilidad y una mayor disposición de la gente a invertir en ladrillos. Esta tendencia también se refleja en que el Estado continúa vendiendo lotes en subastas con resultados muy sólidos. De hecho, consideramos que este es un muy buen momento para iniciar un proyecto, ya que el recorrido futuro del precio del m² tiene un potencial de crecimiento significativo.”
Comienza otra etapa, estamos a cerca de fin de año y es necesario preguntarse ¿Cuáles son las respuestas en este 2025 y hacia dónde y qué se esperará de lo que vendrá?
Este fue un año especialmente complejo: los costos se mantuvieron muy altos, los precios no acompañaron y, como consecuencia, la rentabilidad de nuestros proyectos se vio seriamente afectada. Aunque las hipotecas crecieron con fuerza durante el primer semestre, solo pudieron aplicarse a inmuebles usados, por lo que nuestra actividad no logró beneficiarse. A esto se sumó que, en los meses previos a las elecciones, la incertidumbre frenó prácticamente todo el movimiento del mercado. Aun en este escenario, destacamos que el gobierno impulsó medidas que generaron un impacto positivo en el sector, como la derogación de la ley de alquileres y el regreso del crédito hipotecario. Con este contexto y tras las elecciones de medio término, miramos lo que viene con un optimismo renovado.
¿Qué sucederá con el sector inmobiliario y qué cambios se observará en relación con lo que se proponen en inversiones para mejorar la actividad?
Estamos convencidos de que los costos van a bajar, porque durante todo este año trabajamos con mucha disciplina para lograr una reducción sostenida. Los precios, por su parte, deberían empezar a subir acompañando la estabilidad macroeconómica, y el crédito irá recuperando su funcionamiento hasta volver a ser una herramienta útil también para comprar en pozo, lo cual impulsará al sector. Además, mientras todos los activos argentinos aumentaron su valor en dólares durante los últimos dos años, el m²se mantuvo rezagado. Es muy esperable que finalmente ajuste, tanto para equipararse con el resto de los activos como porque, con costos elevados, más temprano que tarde los precios necesariamente tenderán a subir.
¿Qué ocurrirá con los negocios y desde luego un tema central como es el crédito hipotecario y la necesidad de que la gente encuentre un lugar donde instalarse?
La verdadera clave para impulsar el despegue de la construcción privada en Argentina, dado su impacto crítico en el empleo y la inversión, es el acceso a crédito a largo plazo, que facilite la adquisición de propiedades en pozo. Sin duda, este es el aspecto más relevante en el que trabajar, y muchos desarrolladores están empezando a experimentarlo con sus recursos propios con éxito.

¿Es interesante pensar en lo que puede ocurrir y de qué modo los bancos están decididos a realizar ideas novedosas? ¿Es posible?
Es claro que los bancos no van a financiar masivamente a los compradores de emprendimientos desde el pozo, salvo iniciativas puntuales de algunas entidades o acuerdos específicos con ciertos desarrolladores. Difícilmente aborden este tema de manera generalizada. Sin embargo, el sector necesita incorporar este mecanismo lo antes posible y tendremos que resolverlo por nuestra cuenta. No es algo sencillo, no es lo que se hace en otras partes del mundo y no es una práctica por la que exista una gran vocación entre los desarrolladores. Aun así, habrá que avanzar en esta dirección para darle viabilidad y sustentabilidad a la actividad. Es la única manera de vender a precios más lógicos y a un segmento más amplio de la población.
¿A la vez implica como ayudar a quienes están sin posibilidad de tener un lugar donde vivir? ¿Se logra también con trabajo intenso? ¿Cuáles son los lugares preferidos para alcanzarlos?
Hay mucho por hacer. Estamos convencidos de que se pueden establecer políticas de estado de acceso a la vivienda que no representen un costo fiscal significativo. Esta es una misión que queremos abordar de inmediato en colaboración con el gobierno. Los beneficios esperados para todos los argentinos serían enormes.
¿Qué esperas para el 2026? ¿Qué te atrae para este tiempo nuevo? ¿Además de viajes y encuentros, de qué manera estás creando ideas adecuadas para el próximo año con la esperanza de sumar temas diferentes y buenas opciones?
En resumen, el timing para nosotros es favorable de cara al año entrante: esperamos una mejora en la rentabilidad y una mayor disposición de la gente a invertir en ladrillos. Esta tendencia también se refleja en que el Estado continúa vendiendo lotes en subastas con resultados muy sólidos. De hecho, consideramos que este es un muy buen momento para iniciar un proyecto, ya que el recorrido futuro del precio del m² tiene un potencial de crecimiento significativo.
