Se observa interés para aprender y sumar, aunque muchos no lo han logrado aún, pero si el camino está en marcha con las propuestas que define el gobierno, lo que se espera será realmente interesante. Al respecto, Jorge Moscatelli Situar, explica: “Considero que el sector inmobiliario actualmente es optimista y, por otra parte, la gente tiene en cuenta la baja de la inflación ya que si la economía sigue estable esto dará lugar a encaminar hacia un gran año en el 2025 para el mercado”.
Tiempo para el ladrillo
El sector inmobiliario es muy optimista, los cambios en los créditos hipotecarios, la baja en la inflación y el poder adquisitivo en dólares con el tipo de cambio un 50% menor en pesos genera una gran expectativa. La gente está respondiendo, y, por otra parte, tenemos valores atrasados contra el resto de la región latinoamericana. Sin embargo, el ladrillo es una buena opción para invertir nuevamente.

Apreciación del peso
A la vez, si la economía sigue estable estaremos encaminados a un gran año 2025 para el mercado. La mayoría de los barrios de Buenos Aires que trabajamos tenemos un 30% de aumento en la cantidad de operaciones contra el año 2023 y un alza de hasta el 10% en los valores de tasación. La construcción tendrá el ajuste más importante de todos, y esos valores se reflejarán automáticamente en los inmuebles a estrenar y en construcción. Si el mercado responde rápidamente a esa suba de precios habrá crecimiento, aunque lo dudo. Los proyectos residenciales en zonas con buena conectividad, amenities útiles y expensas moderadas serán protagonistas. En términos de inversión recibimos consultas por unidades de alquiler convencional de uno y dos ambientes o mismo las opciones para compra en pozo. La apreciación del peso argentino contra el dólar favorece mucho a los asalariados y su poder adquisitivo ante los inmuebles con la ayuda de los créditos hipotecarios pueden generar un boom similar al año 2016 y 2017.
Importancia de los valores
Quienes también estamos del lado de la construcción vemos que las nuevas importaciones harán que los materiales de terminación de las obras residenciales se mantengan o inclusive disminuyan. Por otra parte, es importante destacar que los valores se han incrementado en los barrios más caros de Buenos Aires, como Puerto Madero, Recoleta, Palermo y se encuentran casi estables, con respecto al inicio del 2024 en otras zonas como Caballito, Flores, Villa Urquiza Balvanera, Monserrat o San Telmo.
