Con una inflación muy alta que a fin de año se calcula en 145%, tal como lo comenta Fausto Spotorno, economista y director del Centro de Estudios Económicos de OJF, es indispensable generar un cambio profundo para el país. Tal como lo explica el especialista en el ámbito del Real Estate es indispensable tomar decisiones apropiadas que permitan recuperar capacidad para construir y abrir el juego para que la gente tenga la posibilidad de adquirir su propiedad.
El tema económico es esencial en la vida de la gente y hace meses que estamos trabados y cayendo. ¿Cómo se remonta esta caída en todo sentido que lleva tanto tiempo?
La respuesta es que se va a remontar con un programa integral de ordenamiento económico, que implica acomodar los precios relativos, un plan de estabilización fiscal y monetaria y desde luego algunas reformas esenciales que permitan crear trabajo.
A propósito del tema, la inflación está cada vez más alta y seguro harán algo por las elecciones. Pero esa no es una solución. ¿Cómo ves la posibilidad de un cambio decisivo? ¿Bajar de a poco? ¿De qué depende?
Yo creo que más que bajar, se estabilizará en niveles de entre 6,5% a 8%. No tanto por lo que pueda hacer el Gobierno, sino porque a partir del segundo trimestre se está observando una contracción de la actividad económica y por lo tanto, de los ingresos, lo que tiende a estabilizar la inflación y frena la posibilidad de una aceleración adicional. Siempre y cuando no haya cambios en el régimen cambiario, por ejemplo.

Otro tema es que no hay crecimiento para generar nuevos puestos de trabajo y esto también juega en contra. ¿Qué se espera en este aspecto en los meses que vienen?
El empleo se mantendrá como hasta ahora: el nivel total de ese sector se sostiene gracias a los bajos salarios reales. Pero se observa un deterioro precisamente de la calidad del empleo, que creemos se abstendrá hasta que la actividad económica no inicie un proceso de crecimiento.
¿Qué sucederá con los precios? ¿Hasta dónde llegarán?
Si estamos hablando de la inflación, terminará en 145% este año.
Por otra parte, el sector inmobiliario está sufriendo por diferentes razones. Una es que la gente no consigue alquilar una propiedad y algunos de los que sí logran tienen valores muy altos e incluso pagan en dólares. ¿Cómo se revierte esta situación?
Se necesitan mejores regulaciones. Pero también hay un problema de macro: con alta inflación y bajos salarios reales, el escenario es complicado para cerrar acuerdos que las partes consideren adecuado.

Los desarrolladores llaman la atención. Están construyendo en muchas áreas de la ciudad. Arman nuevos proyectos y lo piensan para los próximos años. Así ganan tiempo para luego vender. ¿No es riesgoso tomar esta decisión cuando la gente no está en condiciones de adquirir una propiedad? ¿Y en ese caso, a qué valores pueden pedir para la compra de un inmueble en más tiempo?
Depende de cómo se diseñe el proyecto. En muchos casos se trata de una propuesta donde los propios compradores son los inversores y por ende, el desarrollador corre un riesgo relativamente bajo. Por otra parte, a veces los developers se ven obligados a mantener la estructura y los proyectos en funcionamiento. Claramente se necesita un esquema que permita reducir costos para las nuevas obras, al tiempo que se aumenta el financiamiento para los compradores que quieren adquirir viviendas. Pero naturalmente estos temas implican un pensamiento con una estructura económica que permita diseñar y a la vez funcionar a largo plazo.
