Mariano Maurette, de la sección Campos, de Álzaga Unzué, explica: “El campo está en permanente estado de reconvertirse. Hay mucha creatividad al respecto y gran poder de resiliencia. Es importante adaptarse a lo que el mundo necesita y aprovechar las lamentables crisis que pueden observarse fuera de nuestra región. Por otra parte, de la compra de explotaciones rurales, también crecieron las inversiones de fracciones suburbanas, con posibilidad de emprendimientos para desarrolladores«.
En poco tiempo termina este año. ¿cuál es el resultado que ha logrado el campo actualmente?
Hay que decir que el campo ha logrado buenos resultados, en términos generales. A pesar de haber sufrido algunas inclemencias climáticas, siempre se pone de pie y da batalla. No termina de entender, ni de aceptar esa gran injusticia, que significa la quita de gran parte de sus ingresos, que son las retenciones a las exportaciones. Pero de año a año y de campaña a campaña, pone el pecho a las balas y sigue firme, para el bien de todos los argentinos.
¿Qué sucede con el mercado en general sobre el rubro? ¿Hubo crecimiento? ¿de qué estilo?
El mercado de campos, podríamos decir que está activo y funcionando con buena dinámica. Este movimiento, viene de fines de 2022 y se mantuvo durante todo el 2023 y el actual 2024. Vale decir, que fue llamativo durante un año electoral para presidente, se haya visto buena actividad comercial en la compra venta de campos. Actualmente, sigue activo y empieza a sentirse una retracción de la oferta y una demanda sostenida.
¿Qué novedades se sumaron este año con buenas respuestas? ¿Hubo avances interesantes?
La novedad, quizás se la pueda atribuir a la sensación de “querer creer”. Se pudo observar y aún se puede, mucho optimismo contenido. Acostumbrados a los tropiezos, los argentinos en general y los inversores en particular, fueron entregándose a la confianza y lentamente se animaron a invertir.

¿Qué fue lo que más generó este año en relación entre la agricultura y la ganadería?
Desde el punto de vista de nuestra actividad, sin lugar a dudas, es la agricultura, la que siempre marca el rumbo, la que genera tracción en el mercado y en las operaciones inmobiliarias rurales. Por supuesto que en los campos mixtos, acompañados y algo rezagados, suelen estar los ganaderos.
Interesa saber sobre lo que ocurrió con la zona núcleo, uno de los rubros más importantes ¿Es así?
Lógicamente, de la pregunta anterior, se desprende que la zona núcleo agrícola hace punta. Claro que antes se hacía referencia específicamente a la zona núcleo maicera, cuya área es más definida y acotada al Norte de Buenos Aires, Sur de Santa Fe, SÓ de E. Ríos y SE de Córdoba. Pero desde hace un tiempo que esa zona se ha extendido, a instancias de la soja, y al ser un cultivo más elástico en sus requerimientos, permite ampliar su radio de acción, sobre todo hacia el Norte y el Oeste.
A lo largo del 2024, ¿Hubo crecimiento de parte de la gente que adquiere más campo para invertir?
En el universo de inversores en tierras hay mucha gente que compra para ampliar sus extensiones. Claro que también hay nuevos inversores que llegan buscando aventuras empresariales o bien, diversificación de portfolios, refugio de capital, entre otros. De lo que no quedan dudas, es que a la hora invertir en el país, la tierra es una alternativa que no puede faltar en la canasta.

¿Crees que llegará el fin de año con buenas respuestas? ¿Qué es lo que más creció y aumentó su calidad?
Todo parece indicar, que a fin de año, seguirá en esta tónica. Buena actividad y operaciones concretando. De la mano de la compra de explotaciones rurales, también crecieron las inversiones de fracciones suburbanas, con posibilidad de emprendimientos para desarrolladores. Cuando empieza a surgir el optimismo, la marea sube para todos.
¿Qué es lo más complejo para resolver?
La problemática más grande que tiene nuestra actividad, claramente sigue siendo el cepo cambiario. La dificultad existe para instrumentar los negocios. Transferencias al exterior, los distintos tipos de dólares y la problemática para acceder a los mismos. Es de esperar que con los cambios que promete este gobierno, se vayan allanando los escollos, para poder operar con mayor fluidez. Un párrafo aparte, que merece comentar es que celebramos la derogación de la Ley de Tierras, según el DNU enviado al Congreso y la falta de tratamiento en las Cámaras. Es una buena noticia y esperemos que siga esta política, que permita que las grandes inversiones lleguen al país, también desde los inversores inmobiliarios rurales.
Respecto del clima, ¿qué se espera para el 2025?
No es mi especialidad, pero hasta lo que sé, no se pronostican situaciones catastróficas. Esperamos, pero si así no fuera, la gestión actual sepa contener y apoyar a los productores.
¿Cómo aumentar la capacidad del campo y sus áreas para alcanzar mejores resultados?
El campo está en permanente estado de reconvertirse. Hay mucha creatividad al respecto y gran poder de resiliencia. Es importante adaptarse a lo que el mundo necesita y aprovechar las lamentables crisis que pueden observarse fuera de nuestra región. Creo que ahí están las oportunidades. Si estamos atentos y no se le ponen trabas, el campo estará en perfectas condiciones para brindar productos de excelencia.
