A medida que se observa lo que ocurre a diario con lo que significa el campo en el país, la respuesta resulta clave: se trata de un crecimiento interesante como el caso de la zona núcleo que ofrece en diferentes lugares en favor de un protagonismo atractivo que merecen variedad en rubros adecuados a las necesidades de todo lo que signifca tanto de los cultivos tradicionales como el sector agropecuario o ganadero con avances de enorme importancia. Es mucho más cada día la actividad de traccionar el mercado de compra y venta de campos. El sector agropecuario avanza pase lo que pase con confianza que pocas actividades tienen. Cada campaña puede observarse cómo los productores y pooles de siembra, salen a buscar y ampliar sus tierras para cultivar. Entre otros temas, como comenta “Mariano Maurette, de la firma Campos de Alzaga Unzue, explica: Consideramos las economías regionales, que muestran dinamismo exportador, con cifras históricas que representan una oportunidad entre regiones y generar divisas. Sin embargo, es cierto que enfrentan graves cuellos de botella como la falta de competitividad por costos e inflación, retracción del consumo local, vulnerabilidad ante importaciones y concentración de poder en ciertos eslabones de la cadena. De todos modos, hay que entender que para medir el momento actual con respecto a otros años, se podría decir que hay un optimismo que no se veía desde el gobierno de Macri. Es cierto que esta vez, el contexto es distinto y los números respaldan la actual gestión, como no pasó en aquel momento. Veremos si los resultados de este plan se siguen manifestando y, de ser así, no hay dudas que vendrán años de mucha bonanza para el campo”.
¿Cual es la situación del campo en estos días y qué áreas observa que interesa en particular?
Como siempre manifestamos, la agricultura es la actividad que hace traccionar el mercado de compra y venta de campos. Empezando por la zona núcleo maicera (Norte de Bs As, Sur de Sta Fe, SE de Córdoba), ampliándose a zonas aledañas, donde la soja rinde muy bien, al igual que otros cultivos tradicionales. En términos generales, la Pampa Húmeda suele tener un gran protagonismo, sin perjuicio de otras zonas provincias distantes de Buenos Aires, donde se opera con mucha fluidez.
Un tema importante es el agropecuario, y en ese caso, ¿qué está sucediendo?
Este sector por su idiosincrasia, siempre avanza hacia adelante, pase lo que pase y con una confianza que pocas actividades tienen. Cada campaña, puede observarse cómo los productores y pooles de siembra, salen a buscar y ampliar sus tierras para cultivar. Desde ya, es menester que el gobierno encuentre la forma de aliviar la enorme carga impositiva, lo cual redundaría en grandes beneficios a las arcas del Estado. Hay que decir que este rubro agropecuario ha demostrado ser interesante y con un gran potencial. Es difícil pensar el salto que podría dar, si tan solo se le redujera la asfixiante presión tributaria. Empezando por los granos más comunes (soja, maíz, trigo) y siguiendo con actividades como la lechería, forestal, entre otros.

Un rubro que siempre interesa es la cosecha de soja. ¿Cómo responde en esta etapa?
La campaña de soja en este caso (2024/25), fue muy heterogénea. Comenzó con buenos augurios, sufrió golpes severos por sequía y calor, pero logró recuperarse parcialmente gracias a lluvias durante el período crítico (febrero / marzo), que detuvo la caída de rendimiento. A nivel nacional, el rendimiento promedio se ubicó entre 30 y 40 qq/ha, dependiendo de la región.
En el ámbito agrícola: ¿Ha llegado muy alto en comparación con otras propuestas?
En comparación con otros sectores como el industrial y servicios, el agrícola fue uno de los pocos sectores en expansión (33% interanual en el agro industrial y 2,3% en la actividad agrícola), representando casi la mitad del total agro industrial exportado, con ingresos que rondan los 30 mil millones de dólares. Por ende, el sector agrícola se mantuvo como el gran eje de crecimiento y generación de divisas, resistiendo la recesión estructural.
Otro sector menos buscado según en general es la ganadería. ¿Qué ofrece actualmente?
El sector ganadero está atravesando un buen nivel de valores en dólares. Si bien el consumo per cápita cayó a niveles históricos, con 48 kg/persona.año, durante el 2024 y por primera vez el pollo superó a la carne vacuna (49 kg/persona.año), Argentina rompió su récord histórico de exportaciones con 933 – 935 mil toneladas de carne vacuna exportada, generando ingresos por u$s 2.874 millones (+8,4% interanual). También se habilitaron las exportaciones de ganado en pie, tras más de 5 décadas.
El país está creciendo en el campo en todo sentido o cuesta según la capacidad de quienes trabajan en distintas áreas. ¿Es así?
Si consideramos las economías regionales, las mismas están mostrando dinamismo exportador, con cifras históricas que representan una oportunidad para dinamizar regiones y generar divisas. Sin embargo, enfrentan graves cuellos de botella como la falta de competitividad por costos e inflación, retracción del consumo local, vulnerabilidad ante importaciones y concentración de poder en ciertos eslabones de la cadena.

¿Quién gana este juego donde también el clima complica la situación? ¿Cómo está en estos días en relación con otros años?
No es fácil determinar un claro ganador en este escenario. Por supuesto que el clima hace lo suyo y es un gran protagonista de este debate. Y no afecta a todos por igual, ni en todas las zonas de la misma manera. Para medir el momento actual con respecto a otros años, se podría decir que hay un optimismo que no se veía desde el gobierno de Macri. Es cierto que esta vez, el contexto es distinto y los números respaldan la actual gestión, como no pasó en aquel momento. Veremos si los resultados de este plan se siguen manifestando y, de ser así, no hay dudas que vendrán años de mucha bonanza para el campo.
En todo su ámbito, los negocios y los mercados. ¿Atraen y preocupan a la vez?
Supongo que esta contradicción de atraer y a la vez preocupar, obedece a nuestra historia reciente, donde ver resultados en la aplicación de planes económicos exitosos tienden a cero. Quizás podamos pensar que esta vez, sea distinto, porque el contexto es diferente. Por ejemplo, tener superávit fiscal, tener emisión cero, bajar la inflación en tiempo récord, sumado a un contexto internacional que no invita a seducir mucho a los inversores y finalmente, una oposición que brilla por su ausencia (no hay Plan B), todos esto genera una expectativa que no se vio nunca en la Argentina. Esperemos que sea el principio de una gran época para nuestro país.
