La vocación está a la vista y se observa en cada nueva obra, en cada propuesta el interés de crear ofreciendo a la vez novedades que atraen a la gente, con deseos de cambios a lo largo de los años. El atractivo se mantiene en forma permanente con ideas que generan a través de los desarrolladores, inversores y especialistas un trabajo intenso, más allá incluso de momentos donde la demanda no siempre muestra capacidad para tomar decisiones. Sin embargo, así, por diferentes lugares en áreas donde ya se advierten las tareas terminadas mientras otras han comenzado con intención de acelerar los tiempos, los propietarios disfrutan de la nueva etapa.
Así, lo explica, Andres Brody, director de la firma BrodyFriedman, “Creo que en estos tiempos los años de trayectoria y el 100% de finalización de todos nuestros proyectos son virtudes que generan expectativa de forma autónoma. En momentos donde los cambios son abruptos y no piden permiso, la solidez corporativa como desarrolladora sale a la luz. Y para todo aquel que elija invertir en ladrillos, va a ser el primer valor sobre el cual sembrará la semilla de su propia expectativa, por recibir su inmueble tal como fue planeado”.
Un tema central es la construcción. ¿Existen inconvenientes en ese rubro?
Honestamente no creo que el abastecimiento de materiales para la construcción sea un problema o esté cerca de serlo. Más aún teniendo en cuenta las políticas de comercio exterior que está llevando el poder ejecutivo, donde los mercados se comienzan a abrir de forma sorprendente, y considerando que aquellos productos que se obtienen de la producción local, siempre fueron de fácil acceso. Sin embargo, aquellos insumos de origen nacional que fijan su valor en pesos, están siendo impactados por una suba de su valor, vinculada con el proceso inflacionario, y esto sí podría llegar a verse reflejado en el valor final del m2. Soy optimista respecto de lo que se viene. Seremos parte de un gran cambio de juego en la industria del Real Estate, y esto será positivo tanto para desarrolladores como para clientes e inversores.
¿Cuáles son los proyectos en marcha? ¿En qué zona y de qué se trata lo nuevo?
Actualmente contamos con dos grandes proyectos en obra. Una es Torre QUO, de categoría con 22 pisos ubicada sobre el corredor norte de Avenida Libertador, en Núñez. Y, Velvet Colección, un proyecto de 22 exclusivas residencias de gran superficie que van desde los 230 m2 hasta los 510 m2, en Bajo Belgrano. Además, estamos inaugurando QUO Zapata en Palermo, que cuenta con más de 250 unidades y amenities de primer nivel. Venimos con buen ritmo, y planeamos seguir de esta manera para lanzar nuevos productos y satisfacer la demanda de nuestra comunidad de clientes e inversores.

¿Hay mucha gente adquiriendo tus obras? ¿Qué es lo nuevo en estos tiempos tan complejos?
Son miles las consultas que atendemos todos los meses. Creemos que esto se debe a la combinación entre el trabajo que venimos construyendo hace casi 20 años en donde la confianza, el diseño y la calidad del producto son nuestros pilares fundamentales. Muchos buscan unidades pequeñas para inversión y renta mensual en dólares, y otros nos eligen para comprar sus hogares. Este último perfil de cliente suele preferir unidades que van desde los 150 m2, con excelentes terminaciones y amenities que superen los estándares de lo comúnmente conocido.
¿Quiénes son los que con frecuencia se animan a comprar? Imagino que son los jóvenes…
No. De hecho quienes tienen mayor poder de compra son personas entre los 45 y los 60 años que ya están establecidos económicamente. Hoy una persona joven que está comenzando su negocio y su familia, lamentablemente tiene que luchar contra los vertiginosos cambios en las reglas del juego económico que propone nuestro país, y su prioridad la tiene en sacar su propio negocio adelante. La falta de créditos hipotecarios se acentúan, probablemente con la esperanza de que en los tiempos que vienen los jóvenes tendrán su partido de revancha.
¿Qué te interesa al momento de elegir los detalles para tu proyecto?
Nos atraen mucho las zonas en las que nos desarrollamos. La calidad de vida que ofrecen nuestros proyectos debe estar amalgamada con la propuesta que ofrece el barrio y que trabajen en conjunto para generar una propuesta insuperable desde una perspectiva 360. Obviamente que la calidad, el diseño y las comodidades de los espacios comunes también tienen un lugar protagónico. No nos gusta hacer productos masivos, sino construir joyas edilicias. Pero no hablo en términos de ostentación o del precio del m2, sino de la solidez de la propuesta de valor que ofrecemos a nuestros clientes y el foco que ponemos en los detalles que la componen.
¿Qué tipología elige la gente a la hora de comprar en esta época?
Lo veo muy parejo. Cada tipología responde a una necesidad, y hay tantas necesidades como perfiles de clientes que nos contactan.
La mirada del desarrollador
Creo que en estos tiempos los años de trayectoria y el 100% de finalización de todos nuestros proyectos son virtudes que generan expectativa de forma autónoma. En momentos donde los cambios son abruptos y no piden permiso, la solidez corporativa como desarrolladora sale a la luz. Y para todo aquel que elija invertir en ladrillos, va a ser el primer valor sobre el cual sembrará la semilla de su propia expectativa, por recibir su inmueble tal como fue planeado.
