El sector inmobiliario cuenta con enorme posibilidad de armar proyectos en una ciudad donde es necesario apostar a más crecimiento y donde hay mucha tarea por poner en marcha. Seguros de la calidad de empresarios y desarrolladores que están a diario en busca de opciones para construir, es importante que el país defina cambios positivos. Como explica, Miguel Ludmer, director de Interwin Marketing Inmobiliario, “Contamos con un país muy rico con gran potencialidad para sumar ideas interesantes y necesarias. Es lo que se espera lo antes posible”.
Un tiempo para analizar
Es importante considerar desde el Real Estate lo que sucede en el país, que desde luego importa a toda la sociedad. A partir del sorpresivo resultado de las Paso, con la elección básicamente creo que todos esperábamos desde el punto de vista de la política que las Paso aclaran un poco lo que se venía para el cambio de gobierno.
Creo, que, sin embargo, el resultado nos sorprendió a bastante gente, con lo cual considero desde el punto de vista político que se generó bastante incertidumbre con los tres candidatos con chances de ganar. Y en ese sentido creo que la única certeza es que iremos a un ballotage y que no sabemos quiénes participarán. Pueden ser las tres combinaciones de candidatos que lleguen a esa final.
Cambio de estilo
Dividimos el año en dos partes, una hasta la fecha de las Paso y otra después en la parte previa a las elecciones y venimos a lo largo de todo el año descontando un cambio de gobierno con un manejo que se siente. Y no solo que lo recibió primero el mercado financiero, donde las acciones de las empresas extranjeras han ido subiendo durante el año, sino desde la inmobiliaria hemos realizado muchas más transacciones importantes notando una diferencia de estado de ánimo de los inversores en ese tiempo.
Después de la Paso y más allá de la proyección política, el tipo de cambio pegó un salto y lo que sucede siempre en la Argentina cuando eso ocurre es que por un lado implica que los costos de la construcción se abaratan medidos en dólares por el ratito que el dólar sube, pero después eso impacta por la inflación y se recupera ese espacio que se abarató el costo con los dólares. Creo que estos saltos no son buenos porque generan en el comienzo un desabastecimiento que atraen a los vendedores a pisar sus productos y no soltarlos por el miedo de que estén vendiendo barato. Si miramos el mediano y largo plazo creo que el país se proyecta a tener un cambio de estilo de gobierno y todo el mundo lo ve con relativo optimismo. Tenemos un país muy rico con un montón de potenciales de crecimiento y facturación que están dormidos por ciertas malas cuestiones políticas y que pueden despegar realmente. Soy siempre optimista y lo fui todo el año también y espero que rápidamente resolvamos esta situación. Esperamos pasar la tormenta lo antes posible.
Proyectos, desarrollistas y mucho por hacer
Es importante entender si se habla de armar propuestas que un proyecto de construcción tiene un horizonte de entre 5 a 7 años. Tal vez la obra física puede durar tres años, pero desde que se adquiere el terreno lleva entre un año o año y medio en aprobar los planos, luego un año y medio antes, después un año o más. Finalmente, tiempo para escriturar y por otro lado terminar de vender las unidades. Esto explica que esta intensa tarea lleva dos gobiernos, hacer todo lo que hacemos en el entorno de mucha inestabilidad, sin crédito y todo lo que se hace es milagroso.
Es decir que, si tuviéramos algunos años de estabilidad política, económica y financiera, podríamos recuperar el crédito. Claramente tenemos todo por hacer.
Por otra parte, los proyectos en Buenos Aires en particular se fondean con capital propio de los desarrollistas, o con preventas y en ese caso cada comprador contribuye con una cuota parte del costo total del proyecto. Es una inversión genuina y atomizada que no tiene problemas de quebranto. Los proyectos nacen en general con un volumen de capital suficiente para empezar y terminar en un tiempo razonable de obra, pero desde el punto de vista financiero no se ven proyectos con conflictos y si un comprador pierde la capacidad de pagar o decide al irse llega uno nuevo que lo reemplaza con alguna ganancia.
Creo que el primer paso desde el punto de vista macroeconómico y político es lograr la bancarización, estabilidad, reglas de juego, continuidad y algún día créditos. Todo lo que tienen nuestros vecinos de América latina, que comúnmente están en todos esos temas. Ojalá que nosotros podamos volver a tener, llegado ese momento un mundo de propuestas interesantes por hacer.
Sabemos lo interesante que es este país y tenemos mucha riqueza. Nos falta encontrar un camino concreto y esperamos que se logre en el corto plazo.
Punto de encuentro
Estar en la Expo es muy impactante por la cantidad de gente que se observa, que llega con la idea de averiguar lo que está sucediendo en el sector inmobiliario con relación de la Argentina y en particular en Buenos Aires. Es un punto de encuentro con oferentes de servicios y otros atraídos en comprar o invertir. También hay muchos curiosos por conocer que sucede en este ámbito.
Es muy atractivo ser parte de este evento y conectarse con las novedades. Acerca del sector, los proyectos generan interés, pero a largo plazo. Trasciende un gobierno, un proyecto económico y exige revisar situaciones tanto como observar con profundidad lo que se pone en marcha. La industria sigue adelante permanentemente en la que nosotros venimos apostando. Tenemos un muy buen equipo de profesionales que nos acompañan en la empresa. Somos optimistas que el país se estabilizará y que tendremos un buen futuro inmediato.